jueves, 11 de junio de 2026

CIUDAD SITIADA

Los eventos deportivos masivos como el campeonato mundial de fútbol se han convertido en sucesos que por una parte ilusionan y benefician a muchas personas y por la otra incomodan y amenazan a gran parte de la población de los lugares donde se llevan a cabo.

Hoy es la tercera vez que se inaugura un Mundial de fútbol en el Estadio Azteca de la ciudad de México. Han pasado 56 años desde la primera vez y las condiciones sociales y políticas de la ciudad han cambiado radicalmente. ¿Quién hubiera pensado en 1970 que las principales avenidas de la ciudad serían bloqueadas por protestas populares? Está claro que el clima político que vivimos ahora nos ha puesto al límite de lo que nuestra ciudad es capaz de tolerar. El deporte siempre ha estado ligado al nacionalismo y a los beneficios económicos que produce. Casi todos los regímenes a nivel internacional aspiran a albergar a los eventos deportivos más significativos como los juegos olímpicos. Los políticos aprovechan estas ocasiones para promover sus logros e ideas, los comerciantes también intentan sacar el mayor provecho posible y si todo marcha bien, obtienen beneficios.
Pero una parte importante de estos eventos es su exposición a los medios de comunicación y a la publicidad. Durante la última década ha habido protestas de manera paralela a los campeonatos, en algunas ocasiones más visibles que en otras. Sin duda las tensiones tanto geopolíticas como aquellas que existen en las sociedades a nivel nacional aumentan cuando existen coyunturas en las que se hacen evidentes los problemas previamente existentes. En nuestras ciudades más pobladas: México, Guadalajara y Monterrey hay distintos niveles de inconformidad y violencia que es lógico que se acentúan cuando se organizan eventos masivos. Nuestra ciudad está siempre asediada por la inestabilidad social y esta no es la excepción.
Será interesante observar cómo se comportan los habitantes y las autoridades de otras ciudades donde habrá actividad deportiva, tanto en EEUU como en Canadá, países que no están exentos de los retos a los que nos enfrentamos en el presente.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 4 de junio de 2026

INFRAESTRUCTURAS

En las ciudades, la infraestructura es todo aquello que no notamos hasta que se avería o escasea. Se trata del conjunto de bienes y servicios indispensables para el funcionamiento de la vida urbana, que son vitales, pero invisibles para la mayoría de los ciudadanos.

La ciudad y lo urbano son dos conceptos complementarios que no son sinónimos. La palabra ciudad se refiere a la parte física y concreta que alberga a los habitantes y que les permite subsistir gracias a sus infraestructuras, a todo aquello que propicia la movilidad, el alojamiento, la alimentación y el acceso a cualquier tipo de bienes y servicios. Por su parte lo urbano se refiere a las dinámicas sociales y contingencias, a las relaciones entre las personas y sus formas de organización, las cuales suceden en el marco espacial que aporta la ciudad. Además de complementarse, estos dos factores se co-producen ya que toda sociedad se desarrolla en un espacio y viceversa, todo espacio deriva de una necesidad social.
En este aspecto es muy importante tomar en cuenta el papel de la planificación en los procesos de poblamiento y urbanización. La existencia de infraestructura requiere inevitablemente de la planificación, esto implica la intervención de personas expertas en las disciplinas como la ingeniería, el urbanismo y la arquitectura. Una vez que está en marcha el proceso de urbanización, entran en juego las fuerzas sociales, las cuales afectan a los pasos sucesivos pero a la vez dependen de ella para obtener los espacios y servicios que requieren.
Podemos decir que las infraestructuras corresponden a estrategias generales que son necesarias para llevar a cabo operaciones que la población por si sola no es capaz de realizar. Por su parte, las comunidades utilizan lo que podemos llamar “tácticas urbanas”, mecanismos de negociación y adaptación a las condiciones originales. Mientras que las estrategias son impuestas por los gobiernos con muy poca participación de las personas, las tácticas emergen de las fuerzas sociales y son contingentes, derivan de la relación entre personas y grupos para la generación de su poder político.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 28 de mayo de 2026

FUTURO CALCULABLE

El futuro solía verse como un tiempo en el que la tecnología y el progreso social garantizaba tiempos mejores comparados con el pasado, esta sensación estaba presente en la literatura y el cine del siglo XX, pero gradualmente se ha ido agotando.

Hace décadas que se ha perdido la confianza en el futuro, cada vez se le considera como un tiempo en el que empeorarán las condiciones vitales para los humanos. También se caracteriza al futuro como incierto y una fuente de preocupación y miedo a posibles catástrofes como guerras, terremotos y epidemias. Supongo que todo ello responde a los acontecimientos recientes en los que hemos experimentado situaciones críticas inéditas a nivel internacional.
En el ámbito del urbanismo existen dos proyecciones casi absolutamente seguras de las que deberíamos estar conscientes y actuar desde ahora. La primera es el calentamiento global, el cual en el mediano plazo tendrá consecuencias directas en las condiciones físicas de las ciudades, además de modificar la geografía de las costas al aumentar el nivel del mar. La segunda proyección es el predominio de la población urbana sobre aquella que habita el medio rural, tendencia que vemos aumentar con claridad desde hace décadas. De este modo debemos prepararnos para habitar en un planeta varios grados más caliente y con una población predominantemente urbana, los profesionales de la geografía y el urbanismo no podemos seguir con nuestro trabajo ignorando estos inminentes obstáculos.
El cambio de actitud hacia la planificación y el desarrollo se apoya en un mejoramiento cualitativo de los espacios habitables, en lugar de una expansión constante de las áreas urbanizadas. En el espacio urbano actual cabe toda la población, no se necesita seguir creciendo más allá de los límites actuales de las ciudades. Es más urgente procurar la reutilización de las estructuras que han quedado obsoletas así como la regeneración de los espacios públicos y privados. Mientras siga habiendo áreas subutilizadas en las tramas urbanas no resulta lógico continuar la expansión de las ciudades para instalar viviendas e industrias que cada vez más requieren de medios de transporte que contamina el aire y consume inútilmente el tiempo de las personas.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 21 de mayo de 2026

NOSTALGIA IMAGINARIA

Es interesante observar que las religiones más practicadas en la actualidad se basan en figuras humanas sobrenaturales, mientras que las creencias de los antiguos pueblos veneraban principalmente a los elementos de la naturaleza.

Cuando pensamos en el presente desde un punto de vista genealógico, es decir, cuando analizamos los hechos del pasado como los generadores de las realidades actuales, considero de gran importancia utilizar lo menos posible los verbos en tiempo condicional. Es muy común escuchar a la gente lamentarse sobre lo que piensan que hubiera sucedido si los hechos del pasado hubieran sido distintos, si no hubiera sucedido una guerra o conquista. Me parece algo más productivo analizarlos comparativamente, para intentar aprender lecciones que nos puedan servir para mejorar nuestro desempeño en acciones futuras. Incluso si hipotéticamente pudieran desaparecer ciertos eventos o tener resultados diferentes, el desarrollo de los acontecimientos es muy probable que nos habría llevado a situaciones similares a las actuales, seguramente a otras con las que tendríamos una insatisfacción parecida.
Existe una sensación de nostalgia respecto al pasado no experimentado, a veces pensamos que nuestro territorio estaría en mejores condiciones si no hubiera sido invadido por naciones extranjeras. Por una parte resulta imposible imaginar con precisión las consecuencias de tal aislamiento y en todo caso resulta inútil ya que es irreversible. Por ejemplo, algunos antropólogos sostienen que los pueblos originarios de América tenían una actitud más armónica con los elementos del medio ambiente que nosotros. Dichos científicos han realizado investigaciones etnográficas con comunidades que aun mantienen vivas sus tradiciones ancestrales y han concluido que su rol frente a las plantas, animales e incluso frente a las rocas es de una relación de igualdad como un conjunto de seres vivientes que comparten un mismo espacio.
Queda claro que el estudio de las distintas maneras de relacionarse con el entorno es un camino seguro hacia un cambio de actitud frente a lo que nos rodea como partes esenciales de nuestro propio medio ambiente.
Lorenzo Rocha 

jueves, 14 de mayo de 2026

RELACIONES CONTINUAS

La etnografía moderna se ha dedicado a estudiar las costumbres, formas de organización y creencias de gran cantidad de grupos humanos nómadas o que habitan en territorios de difícil acceso y que mantienen a sus culturas aisladas de la influencia de la sociedades urbanas y del desarrollo económico.

Mientras más nos acercamos a conocer la mitología y la cosmovisión de la cultura mesoamericana, resultan cada vez más claras las diferencias de su percepción del medio ambiente comparada con la nuestra. En términos generales. La relación de los antiguos pueblos originarios con sus territorios, paisajes y con los demás seres vivos se regía por un conjunto de relaciones contínuas y recíprocas. Prueba de ello es que las deidades en las que dichos pueblos creían eran representaciones de animales y plantas o de seres relacionados con elementos del clima o de su entorno, como el agua, el viento, la luna y otros más. Podríamos decir que las culturas que nos precedieron temían y respetaban a las fuerzas de la naturaleza más que nosotros.
El concepto que tenemos ahora de “pensamiento occidental”, es un modo generalizado de vida fundamentado en la razón y la ciencia junto con una visión externa de la naturaleza. Sin embargo, no es homogéneo en todo el mundo debido a que cada localidad tiene un pasado distinto que se ha mezclado con la sociedad actual y que aporta diferencias importantes en la idiosincrasia de cada región. Los mexicanos del presente tenemos raíces muy profundas en los territorios que habitamos y de igual modo nos guiamos por una mentalidad europea establecida por la colonia y reforzada por la modernidad. Esta mezcla no ha anulado muchas de las tradiciones y costumbres antiguas y tampoco ha transformado totalmente nuestras relaciones con los pueblos que nos precedieron. Hace falta realizar un esfuerzo mayor para conocer y entender mejor a las comunidades actuales que aun conservan vivas sus raíces y que tienen mucho que aportar para mejorar nuestra relación con los entornos en los que habitamos.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 7 de mayo de 2026

ECOLOGÍA CRÍTICA

El antropólogo británico Tim Ingold escribió: "No existe un proceso ecológico que se aplica a los humanos y otro distinto que se aplica a su medio ambiente, se trata de un solo proceso que se desenvuelve en tiempo real y gobierna en conjunto todo su desarrollo y crecimiento”.

Consideremos un razonamiento crítico acerca de la relación del ser humano con su medio ambiente. Tradicionalmente nuestra especie se ha colocado a sí misma como un agente externo al entorno en el que se desarrolla, pero más recientemente se ha hecho hincapié en que esta postura es inadecuada y en parte una de las causas de los daños al medio ambiente.
El ser humano considera como su medio a todo el conjunto de elementos orgánicos, vivos e inertes que lo rodean y también es consciente de que él mismo y los demás humanos forman parte de éste. De este modo, los humanos también formamos parte del medio ambiente de los otros seres vivos, como las plantas y animales. Aceptando estas condiciones, entonces no existe ningún tipo de oposición entre naturaleza y cultura, sino un sistema de relaciones contínuo y recíproco entre todos los elementos que componen un ecosistema determinado.
Si bien solo los humanos reflexionamos y hablamos de ello, el medio ambiente existe por igual para todos los demás seres vivos, los cuales reaccionan ante él para protegerse de sus agentes nocivos y alimentarse de sus nutrientes. Por este motivo, el papel de cada elemento que compone a un entorno tiene la misma importancia. Buscando la supervivencia, todo ser vivo actúa de acuerdo a su potencial y a sus limitaciones, hasta encontrar el equilibrio necesario para continuar desarrollándose. En realidad la ecología no es más que un sistema de relaciones en el cual todos los elementos requieren de ciertas condiciones para subsistir y en el proceso aportar algunos materiales o comportamientos que pueden beneficiar o perjudicar a los demás elementos.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 30 de abril de 2026

TRANSFORMACIÓN SOCIAL

La principal fuente de generación de valor en un proceso productivo es la transformación de la materia prima en bienes manufacturados. Se trata de una parte importante de la teoría económica que es difícil de traducir a las operaciones inmobiliarias.

La materia prima de la arquitectura y del urbanismo es el espacio social. Todo proceso social requiere de espacio para existir, desde la vivienda, ya sea individual o colectiva, hasta los lugares ocupados por cualquier tipo de actividad asociativa o prestación de servicios.
Los profesionales de la arquitectura y el urbanismo, deben tomar en cuenta primordialmente a las personas que necesitan espacios para sus actividades y sus cuidados. Por este motivo, las actividades basadas en el diseño y la construcción no es conveniente que se contemplen como fines en si mismas, sino como medios para conseguir transformar los espacios para satisfacer las necesidades que las personas demandan. En ocasiones, las intervenciones pueden ser mínimas, basta a veces con adaptar los espacios existentes para las nuevas actividades sin necesidad de modificar su esencia, simplemente con la ocupación de sus nuevos habitantes. Si es necesario realizar intervenciones más profundas e incluso construir nuevos edificios, esto debe hacerse solamente si es estrictamente necesario y se han agotado todas las alternativas anteriores.
El diseño arquitectónico y urbano más vanguardista se relaciona estrechamente con la participación de las personas a las que está dirigido, con el auténtico reconocimiento de sus necesidades y con la flexibilidad de los espacios para que estos puedan modificarse según el paso del tiempo y de ese modo, adaptarse a nuevas actividades quizá no previstas en los proyectos originales. Las profesiones que influyen en los procesos espaciales se han ido adaptando a los cambios sociales de las ultimas décadas y a los modos de organización de las personas y se han ido alejando del protagonismo y control que los diseñadores modernos pretendían ejercer sobre las vidas de las personas.
Lorenzo Rocha

 

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