viernes, 31 de julio de 2026

VECINOS

La convivencia con los vecinos siempre es complicada, se trata de relaciones superficiales en las que hay una cierta desconfianza, salvo cuando se entablan auténticas amistades.

Los vecinos son personas que viven en apartamentos o casas contiguas a las nuestras, para la mayoría de nosotros hacen demasiado ruido, escuchan música demasiado alta y apenas sabemos quienes son, casi siempre por informaciones transmitidas por terceros. Los saludamos con cierta cordialidad y en ocasiones tocamos a su puerta pidiendo algún favor sencillo, como la recogida de un paquete o algo similar. Es raro que sepamos sus nombres de memoria y acostumbramos referirnos a ellos por alguna característica física o por sus mascotas. En todo edificio hay algún señor con un perro o gato particular o alguien a quien reconocemos por su color de cabello o por su edad.

La relación real con los vecinos se establece cuando ha habido algún contacto social con ellos fuera del ámbito de la comunidad a la que pertenecemos. De cualquier modo no nos mostramos demasiado efusivos con ellos ni en las juntas de condóminos. La solidaridad entre vecinos solamente se muestra cuando hay un desastre natural o una urgencia médica en la que algún vecino acuda en nuestra ayuda o la solicite.

La arquitectura tiene poco o nada que aportar a la buena relación entre vecinos. Si en algún proyecto hay áreas comunes, como terrazas, jardínes o patios, generalmente causarán más tensiones que beneficios. Nos cuesta demasiado trabajo colaborar para mantener un espacio que no nos pertenece directamente. Hay algunos casos en que el espacio común como producto social aporta elementos para establecer lazos entre las personas, pero me parece que se trata de un porcentaje demasiado reducido para considerarlo como normal. También las relaciones vecinales varían según la cultura en distintas regiones geográficas, pero es seguro que en la nuestra preferimos el menor contacto posible con quienes convivimos diariamente fuera de nuestro núcleo familiar.

Lorenzo Rocha

 

viernes, 24 de julio de 2026

GENERAL Y PARTICULAR

En el ámbito de la investigación académica, la metodología casuística es muy útil para conectar a la teoría con la práctica y proveer de un anclaje más específico a las consideraciones y discursos teóricos.

La teoría de la arquitectura guarda una relación muy estrecha con los casos particulares de estudio, a diferencia de otras actividades intelectuales como la filosofía. Mientras que los conceptos planteados por las disertaciones teóricas son siempre de carácter general, llega un punto en el que es necesario aplicarlos a casos particulares para comprobar su validez o sencillamente para encontrar su relación con las condiciones específicas de un contexto acotado por sus condiciones espaciales y temporales.

En la teoría existen axiomas aplicables a múltiples situaciones, sin embargo, cuando se estudian los ejemplos que se han seleccionado para ilustrar dichos conceptos, es frecuente encontrar matices, anomalías e incluso casos en los que se contradicen las teorías. Si la casuística produce este tipo de información, entonces sirve para revisar los conceptos o para precisar más su ámbito de aplicación.

Han pasado varias décadas en las que el paradigma urbano expansivo, apoyado en la movilidad pública y privada ha sido cuestionado en sus fundamentos. Las propuestas más viables para cambiar este modo de urbanizar los territorios han sido aquellas en las que se ha densificado la población por hectárea, mediante construcciones en distintas alturas sin llegar a sobrepasar los seis niveles por encima de las calles. Estos esquemas han contribuido a un aprovechamiento más eficiente de los servicios y a una reducción significativa de tiempos de transportes en algunas ciudades pero aun no han alcanzado su máximo potencial. Podríamos decir que nos encontramos en un punto de transición entre dos o más maneras de gestionar la urbanización. Dentro de estos debates, la casuística es de vital importancia ya que tiene la capacidad de aterrizar las ideas que de otra manera quedan en un plano demasiado abstracto para que contribuyan a generar soluciones particulares.

Lorenzo Rocha

 

jueves, 16 de julio de 2026

LUGARES DE ENCUENTRO

Los estudios territoriales intentan responder a la pregunta: ¿Dónde tiene lugar la construcción de los lazos sociales en la actualidad? La planificación territorial del siglo XXI requiere de soluciones basadas en aumentar la calidad de los espacios habitados, de tal modo que disminuya el impacto ambiental por el crecimiento de la urbanización.

La necesidad de incorporar al territorio en las discusiones sobre los entornos habitados, nos lleva a territorializar las conversaciones. Si bien sabemos que la espacialidad y la socialidad son fenómenos coproductivos, adoptar una visión territorial implica necesariamente partir desde la localización propia para aportar una visión crítica particular sobre los problemas ligados a la urbanización y en general a la ocupación del espacio.
Dentro de dicha visión crítica hacia la planificación tradicional, es fundamental dejar de considerar al territorio como un objeto estático sobre el cual se actúa, sino como la acción misma mediante la cual se crea una dimensión temporal, se convierte al territorio en un sujeto actante, se le concibe como un lugar efímero, designado por el movimiento y la estancia temporal de las personas en sus espacios cotidianos.
La toponomía, entendida como la gestión, administración y cuidado del lugar, incorpora los conceptos de finitud y decrecimiento urbano al estudio del territorio. Una planificación territorial más cualitativa que cuantitativa es una forma crítica de abordar los estudios territoriales, consiste en un cambio de objetivos y por lo tanto una transformación en la actitud de los planificadores hacia el entorno. En lugar de diseñar y analizar las condiciones necesarias para continuar con el crecimiento y la expansión de los barrios, las ciudades y los territorios, hace falta realizar esfuerzos de la misma magnitud para encontrar soluciones cualitativas para provocar el decrecimiento urbano y para contribuir a contraer las áreas urbanizadas.
Lorenzo Rocha 

jueves, 9 de julio de 2026

BINOMIO INFORMATICO

La relación cada vez más estrecha entre los humanos y las computadoras, nos plantea ciertos dilemas que se han debatido en el ámbito de la teoría crítica, uno de ellos está ligado a los límites de actuación de unos y otros, pero no cabe duda que la coexistencia entre ambos es irreversible.

En nuestros días, prácticamente todo el conocimiento se produce como el resultado de la colaboración de las personas con las máquinas, estas últimas ya están trabajando de manera autónoma debido al desarrollo de la inteligencia artificial. En este binomio tan productivo, los humanos nos ocupamos de plantear las preguntas y las tareas a desarrollar y después de interpretar, contextualizar y aprovechar lo que las máquinas nos aportan.
Cuando utilizamos estas herramientas para el análisis del territorio se abren frentes muy amplios y no explorados hasta ahora por la geografía. Las líneas de fuerza que conectan a las personas conforman redes rizomáticas que han redefinido los intercambios económicos, sociales y políticos entre las distintas regiones del planeta. Actualmente es posible utilizar modelos informáticos complejos para identificar el potencial de las relaciones humanas mucho más allá de los espacios físicos donde se localizan. Todo ello deriva de la necesidad creciente de identificar los territorios donde se construyen las relaciones humanas de todos los tipos, desde los lazos comerciales, hasta las conversaciones más íntimas.
Las discusiones sobre la dimensión moral del binomio humano-máquina también han sido intensas y apasionadas, pero no por ello menos útiles para quienes las han encabezado. Lo más productivo de dichas conversaciones es su carácter transdisciplinar, participan en ellas expertos en los campos técnicos como la ingeniería informática que dialogan con filósofos, economistas, politólogos y muchos más según el contexto en que se encuentren. Es seguro que toda persona que vive en el presente tiene derecho a expresar su postura frente a los fenómenos informáticos ya que la gran mayoría de la población interactúa con estos ámbitos en su vida cotidiana.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 2 de julio de 2026

COLAPSO TOTAL

La vulnerabilidad humana ante los fenómenos naturales de tipo telúrico se nota especialmente en los ambientes urbanos, por desgracia estos forman parte inevitable de la vida en las grandes ciudades. Hasta cierto punto han paralizado a un país como Venezuela que ha sufrido tanto en los últimos tiempos, pero al mismo tiempo también contribuyen a fortalecer su tejido social
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Los trágicos sucesos provocados por los terremotos en Venezuela la semana pasada, nos traen nuevamente los recuerdos de desastres similares en otros lugares del mundo. El dolor por la pérdida de vidas se encuentra muy por encima de todo lo que podamos considerar en torno a sus repercusiones económicas, políticas e incluso frente a los aspectos técnicos de la construcción.
El modo como colapsaron decenas de edificios en el puerto de La Guaira, muestra la deficiente calidad de la construcción de dichas estructuras y subrayan la importancia del cumplimiento de las normas técnicas y reglamentos, cuya falta puede provocar la muerte de sus ocupantes. Cientos de edificios en la capital venezolana reportan daños en distintos grados, pero cualquiera de ellos en los que hayan quedado atrapadas las personas deben explorarse hasta poder rescatar a quien aún se encuentre con vida.
Las consecuencias de los fenómenos naturales como sismos, huracanes y tormentas son proporcionales a la deficiencia de las infraestructuras urbanas. En sentido estricto, ninguno de estos sucesos deberían causar daños mayores si las calles, drenajes, puentes, casas y edificios estuvieran correctamente diseñados, calculados y ejecutados. Por este motivo, es muy clara la negligencia con la que han actuado los profesionales involucrados en las construcciones que se han derrumbado. Cuando haya pasado el triste momento se deberán pedir cuentas a los responsables. De una tragedia como esta solo se puede aprender que por encima de los intereses personales se encuentra la seguridad y el bienestar colectivo de los habitantes de las ciudades.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 25 de junio de 2026

CALIDAD Y CANTIDAD

En los estudios de mercado hay una regla básica: la calidad es inversamente proporcional a la cantidad. A mayor cantidad, menor calidad en los productos y viceversa, esta regla desgraciadamente no excluye a la arquitectura.

Los procesos arquitectónicos y urbanos de diseño parten casi siempre de la creación de nuevos objetos cuyo objetivo es ocupar un espacio y satisfacer las necesidades de un grupo humano. Esto ha llevado a la saturación y expansión desmedida del espacio urbanizado, lo cual apunta hacia la reutilización y uso de los espacios obsoletos dentro de los tejidos urbanos. Los expertos llaman redensificación al proceso de aprovechamiento de la capacidad instalada de un barrio o región, pero la optimización del uso del suelo debe ir acompañada de una recualificación de las estructuras existentes, no solamente la sustitución de aquellas que resultan inservibles por otras más altas o extensas.
Para añadir calidad al espacio habitable debe hacerse un estudio a conciencia de todos los elementos e infraestructuras presentes en el sitio, su acceso a servicios, al transporte, al agua, a los espacios verdes y a la cultura. Incluso las áreas que no fueron planificadas formalmente, aquellas que resultan de procesos de autoconstrucción, se pueden recomponer para dotarlas de todo lo que sus habitantes necesitan. No se trata solo de maquillarlas en sus aspecto exterior para que se vean bien, el objetivo es aprovechar la construcción que existe para reformarla y ampliarla de modo que satisfaga las nuevas necesidades de la población.
El resultado de un proceso que combine la cantidad de espacios con su calidad de manera equilibrada permitiría frenar la expansión de las áreas urbanas, las cuales ya superan desde hace varias décadas el máximo tolerable en términos de su distancia con los centros productivos, su acceso a los equipamientos urbanos y el nivel de contaminación ambiental que generan, mientras que en el tejido urbano original existen demasiados espacios vacíos y estructuras subutilizadas. 
Lorenzo Rocha

 

jueves, 18 de junio de 2026

DESARROLLO INDEPENDIENTE

El mercado inmobiliario está ligado estrechamente con los estudios de mercado, que tienen su origen en la publicidad y la mercadotecnia con fines puramente comerciales. Este proceso se ha convertido en la manera más común para llevar a cabo prácticamente todas las operaciones inmobiliarias.

El pensamiento crítico en la arquitectura ha llevado a algunas oficinas a intentar generar sus propias oportunidades de trabajo. Las compañías que se dedican a construir viviendas y espacios comerciales está profesionalmente organizadas para diseñar, construir y comercializar sus proyectos con la finalidad primordial de obtener beneficios económicos para sus socios. Muchos arquitectos jóvenes no encajan del todo con el perfil necesario para satisfacer las expectativas de los desarrolladores, por este motivo hemos visto en los últimos años que algunos de ellos han comenzado a adaptar y construir espacios modestos para vivienda y comercio, para ocuparse ellos mismos de la promoción de sus proyectos. Gran parte de estos trabajos han permanecido bajo el radar, dado que su escala es muy pequeña y la fama no se encuentra dentro de sus aspiraciones. A esta práctica la podemos llamar “independiente” pero también es hasta cierto punto marginal, ya que no alcanza un nivel en el que pueda competir con las ofertas existentes en el mercado inmobiliario.
De cualquier modo es interesante observar que no toda la oferta en bienes raíces está dirigida a las personas con alto poder adquisitivo y que existen espacios industriales que se pueden reconvertir y utilizar para proyectos culturales que se sostienen económicamente aunque no generan altas ganancias para sus propietarios. 
Los desarrolladores independientes se enfrentan sin embargo a varias interrogantes difíciles de responder: ¿Cómo puede competir una oficina de arquitectura con las compañías desarrolladoras? ¿Es la pequeña escala el único campo en el que los arquitectos pueden trabajar sin encargos de los clientes? ¿La producción de vivienda asequible y los espacios comerciales y de trabajo modestos son las únicas actividades que los arquitectos independientes pueden explorar?
Lorenzo Rocha

 

miércoles, 17 de junio de 2026

XLI Coloquio "Modelo para ensamblar" (17, instituto)

 

https://17instituto.org/xli-coloquio-internacional/

Viernes 3 de julio (Museo de Arte Popular)

9:30 a 11:30 
Humano+Máquina, Javier Bolaños y Federico Grasso Toro
Babélica, José Hamra Sassón
Toponomía, el cuidado del lugar, Lorenzo Rocha Cito
Modera: Elisa Schmelkes

jueves, 11 de junio de 2026

CIUDAD SITIADA

Los eventos deportivos masivos como el campeonato mundial de fútbol se han convertido en sucesos que por una parte ilusionan y benefician a muchas personas y por la otra incomodan y amenazan a gran parte de la población de los lugares donde se llevan a cabo.

Hoy es la tercera vez que se inaugura un Mundial de fútbol en el Estadio Azteca de la ciudad de México. Han pasado 56 años desde la primera vez y las condiciones sociales y políticas de la ciudad han cambiado radicalmente. ¿Quién hubiera pensado en 1970 que las principales avenidas de la ciudad serían bloqueadas por protestas populares? Está claro que el clima político que vivimos ahora nos ha puesto al límite de lo que nuestra ciudad es capaz de tolerar. El deporte siempre ha estado ligado al nacionalismo y a los beneficios económicos que produce. Casi todos los regímenes a nivel internacional aspiran a albergar a los eventos deportivos más significativos como los juegos olímpicos. Los políticos aprovechan estas ocasiones para promover sus logros e ideas, los comerciantes también intentan sacar el mayor provecho posible y si todo marcha bien, obtienen beneficios.
Pero una parte importante de estos eventos es su exposición a los medios de comunicación y a la publicidad. Durante la última década ha habido protestas de manera paralela a los campeonatos, en algunas ocasiones más visibles que en otras. Sin duda las tensiones tanto geopolíticas como aquellas que existen en las sociedades a nivel nacional aumentan cuando existen coyunturas en las que se hacen evidentes los problemas previamente existentes. En nuestras ciudades más pobladas: México, Guadalajara y Monterrey hay distintos niveles de inconformidad y violencia que es lógico que se acentúan cuando se organizan eventos masivos. Nuestra ciudad está siempre asediada por la inestabilidad social y esta no es la excepción.
Será interesante observar cómo se comportan los habitantes y las autoridades de otras ciudades donde habrá actividad deportiva, tanto en EEUU como en Canadá, países que no están exentos de los retos a los que nos enfrentamos en el presente.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 4 de junio de 2026

INFRAESTRUCTURAS

En las ciudades, la infraestructura es todo aquello que no notamos hasta que se avería o escasea. Se trata del conjunto de bienes y servicios indispensables para el funcionamiento de la vida urbana, que son vitales, pero invisibles para la mayoría de los ciudadanos.

La ciudad y lo urbano son dos conceptos complementarios que no son sinónimos. La palabra ciudad se refiere a la parte física y concreta que alberga a los habitantes y que les permite subsistir gracias a sus infraestructuras, a todo aquello que propicia la movilidad, el alojamiento, la alimentación y el acceso a cualquier tipo de bienes y servicios. Por su parte lo urbano se refiere a las dinámicas sociales y contingencias, a las relaciones entre las personas y sus formas de organización, las cuales suceden en el marco espacial que aporta la ciudad. Además de complementarse, estos dos factores se co-producen ya que toda sociedad se desarrolla en un espacio y viceversa, todo espacio deriva de una necesidad social.
En este aspecto es muy importante tomar en cuenta el papel de la planificación en los procesos de poblamiento y urbanización. La existencia de infraestructura requiere inevitablemente de la planificación, esto implica la intervención de personas expertas en las disciplinas como la ingeniería, el urbanismo y la arquitectura. Una vez que está en marcha el proceso de urbanización, entran en juego las fuerzas sociales, las cuales afectan a los pasos sucesivos pero a la vez dependen de ella para obtener los espacios y servicios que requieren.
Podemos decir que las infraestructuras corresponden a estrategias generales que son necesarias para llevar a cabo operaciones que la población por si sola no es capaz de realizar. Por su parte, las comunidades utilizan lo que podemos llamar “tácticas urbanas”, mecanismos de negociación y adaptación a las condiciones originales. Mientras que las estrategias son impuestas por los gobiernos con muy poca participación de las personas, las tácticas emergen de las fuerzas sociales y son contingentes, derivan de la relación entre personas y grupos para la generación de su poder político.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 28 de mayo de 2026

FUTURO CALCULABLE

El futuro solía verse como un tiempo en el que la tecnología y el progreso social garantizaba tiempos mejores comparados con el pasado, esta sensación estaba presente en la literatura y el cine del siglo XX, pero gradualmente se ha ido agotando.

Hace décadas que se ha perdido la confianza en el futuro, cada vez se le considera como un tiempo en el que empeorarán las condiciones vitales para los humanos. También se caracteriza al futuro como incierto y una fuente de preocupación y miedo a posibles catástrofes como guerras, terremotos y epidemias. Supongo que todo ello responde a los acontecimientos recientes en los que hemos experimentado situaciones críticas inéditas a nivel internacional.
En el ámbito del urbanismo existen dos proyecciones casi absolutamente seguras de las que deberíamos estar conscientes y actuar desde ahora. La primera es el calentamiento global, el cual en el mediano plazo tendrá consecuencias directas en las condiciones físicas de las ciudades, además de modificar la geografía de las costas al aumentar el nivel del mar. La segunda proyección es el predominio de la población urbana sobre aquella que habita el medio rural, tendencia que vemos aumentar con claridad desde hace décadas. De este modo debemos prepararnos para habitar en un planeta varios grados más caliente y con una población predominantemente urbana, los profesionales de la geografía y el urbanismo no podemos seguir con nuestro trabajo ignorando estos inminentes obstáculos.
El cambio de actitud hacia la planificación y el desarrollo se apoya en un mejoramiento cualitativo de los espacios habitables, en lugar de una expansión constante de las áreas urbanizadas. En el espacio urbano actual cabe toda la población, no se necesita seguir creciendo más allá de los límites actuales de las ciudades. Es más urgente procurar la reutilización de las estructuras que han quedado obsoletas así como la regeneración de los espacios públicos y privados. Mientras siga habiendo áreas subutilizadas en las tramas urbanas no resulta lógico continuar la expansión de las ciudades para instalar viviendas e industrias que cada vez más requieren de medios de transporte que contamina el aire y consume inútilmente el tiempo de las personas.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 21 de mayo de 2026

NOSTALGIA IMAGINARIA

Es interesante observar que las religiones más practicadas en la actualidad se basan en figuras humanas sobrenaturales, mientras que las creencias de los antiguos pueblos veneraban principalmente a los elementos de la naturaleza.

Cuando pensamos en el presente desde un punto de vista genealógico, es decir, cuando analizamos los hechos del pasado como los generadores de las realidades actuales, considero de gran importancia utilizar lo menos posible los verbos en tiempo condicional. Es muy común escuchar a la gente lamentarse sobre lo que piensan que hubiera sucedido si los hechos del pasado hubieran sido distintos, si no hubiera sucedido una guerra o conquista. Me parece algo más productivo analizarlos comparativamente, para intentar aprender lecciones que nos puedan servir para mejorar nuestro desempeño en acciones futuras. Incluso si hipotéticamente pudieran desaparecer ciertos eventos o tener resultados diferentes, el desarrollo de los acontecimientos es muy probable que nos habría llevado a situaciones similares a las actuales, seguramente a otras con las que tendríamos una insatisfacción parecida.
Existe una sensación de nostalgia respecto al pasado no experimentado, a veces pensamos que nuestro territorio estaría en mejores condiciones si no hubiera sido invadido por naciones extranjeras. Por una parte resulta imposible imaginar con precisión las consecuencias de tal aislamiento y en todo caso resulta inútil ya que es irreversible. Por ejemplo, algunos antropólogos sostienen que los pueblos originarios de América tenían una actitud más armónica con los elementos del medio ambiente que nosotros. Dichos científicos han realizado investigaciones etnográficas con comunidades que aun mantienen vivas sus tradiciones ancestrales y han concluido que su rol frente a las plantas, animales e incluso frente a las rocas es de una relación de igualdad como un conjunto de seres vivientes que comparten un mismo espacio.
Queda claro que el estudio de las distintas maneras de relacionarse con el entorno es un camino seguro hacia un cambio de actitud frente a lo que nos rodea como partes esenciales de nuestro propio medio ambiente.
Lorenzo Rocha 

jueves, 14 de mayo de 2026

RELACIONES CONTINUAS

La etnografía moderna se ha dedicado a estudiar las costumbres, formas de organización y creencias de gran cantidad de grupos humanos nómadas o que habitan en territorios de difícil acceso y que mantienen a sus culturas aisladas de la influencia de la sociedades urbanas y del desarrollo económico.

Mientras más nos acercamos a conocer la mitología y la cosmovisión de la cultura mesoamericana, resultan cada vez más claras las diferencias de su percepción del medio ambiente comparada con la nuestra. En términos generales. La relación de los antiguos pueblos originarios con sus territorios, paisajes y con los demás seres vivos se regía por un conjunto de relaciones contínuas y recíprocas. Prueba de ello es que las deidades en las que dichos pueblos creían eran representaciones de animales y plantas o de seres relacionados con elementos del clima o de su entorno, como el agua, el viento, la luna y otros más. Podríamos decir que las culturas que nos precedieron temían y respetaban a las fuerzas de la naturaleza más que nosotros.
El concepto que tenemos ahora de “pensamiento occidental”, es un modo generalizado de vida fundamentado en la razón y la ciencia junto con una visión externa de la naturaleza. Sin embargo, no es homogéneo en todo el mundo debido a que cada localidad tiene un pasado distinto que se ha mezclado con la sociedad actual y que aporta diferencias importantes en la idiosincrasia de cada región. Los mexicanos del presente tenemos raíces muy profundas en los territorios que habitamos y de igual modo nos guiamos por una mentalidad europea establecida por la colonia y reforzada por la modernidad. Esta mezcla no ha anulado muchas de las tradiciones y costumbres antiguas y tampoco ha transformado totalmente nuestras relaciones con los pueblos que nos precedieron. Hace falta realizar un esfuerzo mayor para conocer y entender mejor a las comunidades actuales que aun conservan vivas sus raíces y que tienen mucho que aportar para mejorar nuestra relación con los entornos en los que habitamos.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 7 de mayo de 2026

ECOLOGÍA CRÍTICA

El antropólogo británico Tim Ingold escribió: "No existe un proceso ecológico que se aplica a los humanos y otro distinto que se aplica a su medio ambiente, se trata de un solo proceso que se desenvuelve en tiempo real y gobierna en conjunto todo su desarrollo y crecimiento”.

Consideremos un razonamiento crítico acerca de la relación del ser humano con su medio ambiente. Tradicionalmente nuestra especie se ha colocado a sí misma como un agente externo al entorno en el que se desarrolla, pero más recientemente se ha hecho hincapié en que esta postura es inadecuada y en parte una de las causas de los daños al medio ambiente.
El ser humano considera como su medio a todo el conjunto de elementos orgánicos, vivos e inertes que lo rodean y también es consciente de que él mismo y los demás humanos forman parte de éste. De este modo, los humanos también formamos parte del medio ambiente de los otros seres vivos, como las plantas y animales. Aceptando estas condiciones, entonces no existe ningún tipo de oposición entre naturaleza y cultura, sino un sistema de relaciones contínuo y recíproco entre todos los elementos que componen un ecosistema determinado.
Si bien solo los humanos reflexionamos y hablamos de ello, el medio ambiente existe por igual para todos los demás seres vivos, los cuales reaccionan ante él para protegerse de sus agentes nocivos y alimentarse de sus nutrientes. Por este motivo, el papel de cada elemento que compone a un entorno tiene la misma importancia. Buscando la supervivencia, todo ser vivo actúa de acuerdo a su potencial y a sus limitaciones, hasta encontrar el equilibrio necesario para continuar desarrollándose. En realidad la ecología no es más que un sistema de relaciones en el cual todos los elementos requieren de ciertas condiciones para subsistir y en el proceso aportar algunos materiales o comportamientos que pueden beneficiar o perjudicar a los demás elementos.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 30 de abril de 2026

TRANSFORMACIÓN SOCIAL

La principal fuente de generación de valor en un proceso productivo es la transformación de la materia prima en bienes manufacturados. Se trata de una parte importante de la teoría económica que es difícil de traducir a las operaciones inmobiliarias.

La materia prima de la arquitectura y del urbanismo es el espacio social. Todo proceso social requiere de espacio para existir, desde la vivienda, ya sea individual o colectiva, hasta los lugares ocupados por cualquier tipo de actividad asociativa o prestación de servicios.
Los profesionales de la arquitectura y el urbanismo, deben tomar en cuenta primordialmente a las personas que necesitan espacios para sus actividades y sus cuidados. Por este motivo, las actividades basadas en el diseño y la construcción no es conveniente que se contemplen como fines en si mismas, sino como medios para conseguir transformar los espacios para satisfacer las necesidades que las personas demandan. En ocasiones, las intervenciones pueden ser mínimas, basta a veces con adaptar los espacios existentes para las nuevas actividades sin necesidad de modificar su esencia, simplemente con la ocupación de sus nuevos habitantes. Si es necesario realizar intervenciones más profundas e incluso construir nuevos edificios, esto debe hacerse solamente si es estrictamente necesario y se han agotado todas las alternativas anteriores.
El diseño arquitectónico y urbano más vanguardista se relaciona estrechamente con la participación de las personas a las que está dirigido, con el auténtico reconocimiento de sus necesidades y con la flexibilidad de los espacios para que estos puedan modificarse según el paso del tiempo y de ese modo, adaptarse a nuevas actividades quizá no previstas en los proyectos originales. Las profesiones que influyen en los procesos espaciales se han ido adaptando a los cambios sociales de las ultimas décadas y a los modos de organización de las personas y se han ido alejando del protagonismo y control que los diseñadores modernos pretendían ejercer sobre las vidas de las personas.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 23 de abril de 2026

MODA Y ESTILO

En tiempos recientes los intereses del público y de los habitantes de los proyectos arquitectónicos han planteado algunos dilemas respecto a la relación entre los profesionales y sus clientes. Algunos arquitectos consideran que las personas deben participar en las decisiones de sus proyectos y otros los rechazan tajantemente.

Los objetos que nos rodean, los espacios en los que habitamos y la ropa que usamos, reciben influencias inevitables de las tendencias de la moda en el momento en el que se producen. La teoría de la arquitectura considera a la moda como algo banal y critica a quienes la siguen considerando su trabajo como superficial y pasajero. También se censura a quienes diseñan casas y edificios con el objetivo principal de complacer a sus clientes o a los designios del mercado inmobiliario, llamando a sus proyectos despectivamente como “comerciales”.
La moda es una forma de expresión cultural que se relaciona estrechamente con el medio social y que responde a los estímulos visuales que nos llegan mediante la prensa, las revistas y las redes sociales. Un profesional de la arquitectura debe desarrollar la capacidad de juicio ante estos estímulos, para poder tomar las mejores decisiones para sus proyectos, pero esto no excluye que reciba la influencia del lugar y el momento en el que se desarrollan sus actividades profesionales. De las modas fugaces surgen en ocasiones los estilos a largo plazo, aunque el modernismo ha relegado a ambos a un plano marginal dentro de la cultura arquitectónica, ello no implica que hayan dejado de jugar un papel importante dentro de los diseños de cualquier época.
Los arquitectos deben combinar múltiples factores en sus diseños, como aquellos de índole social, tecnológica, económica, estética y otros muchos más entre los que se encuentran también los deseos y aspiraciones del público al que sirve. Es evidente que no conviene solo seguir los deseos de las personas para configurar las casas y edificios, pero tampoco es correcto ignorarlos y considerarlos irrelevantes dentro de los procesos de diseño y construcción.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 16 de abril de 2026

MOMENTO CRUCIAL

Lo crucial es aquello que es decisivo, crítico, determinante o vital, marcando un punto de inflexión en una situación o proceso. La palabra deriva de la cruz, o del punto donde se cruzan dos devenires históricos determinados.

Vivimos un momento histórico en el que se han cruzado de manera violenta y conflictiva los intereses de Oriente y Occidente, es una encrucijada esencial y lamentablemente irreversible. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán es el resultado de este cruce conflictivo de cosmovisiones, parece ser que solo una de ellas habrá de prevalecer, no parece posible encontrar una tercera via que armonice ambas culturas. Las posturas de unos y otros son incompatibles, en este momento un “nosotros” es inconcebible. El conflicto polariza al mundo solo permite la existencia de aliados y enemigos, su permeabilidad va desde la política internacional hasta las esferas sociales más íntimas. Quien no se alinea con unos debe hacerlo con otros.
Dentro de ello, hay otros conflictos y situaciones críticas, como la desarticulación de las nociones estables de Estado-nación, la infiltración del crimen organizado en los gobiernos de gran cantidad de países y la desatada cultura del consumo.
La vida contemporánea ha sido estandarizada, estereotipada y dirigida por la acelerada producción de objetos de consumo. Cuando este estado alcanza un límite crítico por la escasez de materia prima, como en el caso de los hidrocarburos, sirve como justificación para actos de guerra y destrucción. Pero los procesos del capitalismo tardío se superponen a las distopias ya existentes y dejan muy pocos espacios para los diálogos y la conciliación.
Lo que acontece ahora es resultado de las tensiones que han ido aumentando en tiempos recientes, de discursos de odio que han marcado el ejercicio político desde hace décadas, de la explotación de las diferencias entre los pueblos, sus religiones, valores a favor de los tiranos que gobiernan gran parte de los territorios en conflicto.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 9 de abril de 2026

MODERNISMO

Walter Benjamin afirmaba en su célebre ensayo sobre la obra de arte en la época de su reproducibilidad mecánica: “La consecuencia lógica del fascismo es la estilización de la vida política, a lo que el comunismo responde con la politización de obra de arte”.


El modernismo no es una época histórica precisa, la cual se pueda localizar en fechas específicas, para algunos pensadores coincide con el presente y según algunos otros aun no hemos alcanzado dicha época o condición. Sin embargo, si se le toma como una actitud crítica frente a los fenómenos socio-políticos y culturales, podemos observar comportamientos similares desde la época del Renacimiento.

La actitud moderna se caracteriza por la adopción de una perspectiva crítica frente a los fenómenos observados, partiendo de la razón como fundamento para su análisis. En ese sentido, comparte su genealogía con la Ilustración, con una liberación de la consciencia humana y con la emancipación frente al saber tutelado. La alta empresa kantiana y su llamado a “atreverse a conocer” (supere aude) implica necesariamente una actitud crítica que se considera parte fundamental del ethos moderno.

Para ello, conviene buscar el conocimiento que se adquiere mediante la experiencia sensible, recurriendo a la fenomenología, de manera que seamos capaces de descubrir la organización de la vida dentro de una experiencia estética compartida. Con el crecimiento desmedido de los mensajes e imágenes que nos rodean, es necesario ser cada vez más escépticos sobre su veracidad y apegarnos dentro de lo posible a las experiencias corporales por encima de la información visual y escrita. La información nos aleja de los fenómenos, mientras que el contacto directo con las personas nos permite adquirir una perspectiva personal y propia, frente a las opiniones de las masas que son fácilmente manipuladas por el odio y el miedo. Ser modernos hoy significa paradójicamente, adoptar una actitud contraria al desarrollo tecnológico informático.

Lorenzo Rocha

 

jueves, 2 de abril de 2026

INTUICIÓN

El artista alemán Joseph Beuys decía que la intuición es “una forma superior de la razón”. Es un concepto muy complejo e interesante para reflexionar en torno a lo que entendemos como “creencias”, frente a las que consideramos verdades científicas.

La antropología y la etnografía del siglo XX y de lo que ha transcurrido del siglo XXI han estudiado a las culturas autóctonas de todo el mundo, indagando sobre sus costumbres, creencias, conocimientos y en los aspectos generales de su cosmovisión. En las décadas más recientes estos estudios también han incursionado en los ámbitos urbanos. El tratamiento que dichos científicos han dado al saber intuitivo de los pueblos originarios ha sido orientado hacia su intuición y no necesariamente hacia la razón. Para las culturas animistas, que subsisten aun en innumerables regiones del mundo, el conocimiento sigue estando ordenado geográficamente. Para muchos pueblos indígenas como los huicholes del norte de México, el paisaje es la fuente primordial de la sabiduria y ahi radican sus ancestros y deidades, que al dejar este mundo se han transformado en plantas, rocas y animales.
No considero necesario comparar a las creencias con el conocimiento y determinar cual de los dos conceptos es superior al otro. La fuerza espiritual de la fe es tal, que aun sabiendo que no es racionalmente posible comunicarse con quienes han muerto, o con los objetos inanimados, los creyentes son capaces de extraer mensajes de ellos intuitivamente. Por lo tanto, gran cantidad de los mitos fundadores que han guiado el poblamiento de territorios enteros no cuentan con una base racional. Conviene considerar que muchos factores para la fundación de una ciudad, como su cercanía con las fuentes de abastecimiento hídrico, la fertilidad de la tierra y su posición estratégica para facilitar su acceso y su defensa contra invasiones, todos ellos elementos comprobables científicamente, pertenecen también a algunos de los sistemas de creencias de sus pobladores, representados por sus deidades y por su seguridad en la posibilidad de comunicación con lo sobrenatural.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 26 de marzo de 2026

MODOS DE VIDA

En el momento presente considero importante que la historiografía alcance una dimensión crítica. Esto solo puede ser posible si se proyecta hacia el futuro, lo que sucede hoy debe ser observado como el inicio de los procesos que marcarán el rumbo del devenir histórico.

Los recientes y continuos hechos violentos a nivel nacional y mundial están provocando gran ansiedad e incertidumbre respecto al futuro inmediato de nuestros modos de vida. Las guerras entre países, los genocidios, los desplazamientos, el hambre y el crimen organizado están afectando a prácticamente todos los continentes. Aunque los medios de información constantemente transmitan reportajes sobre la guerra en medio oriente, no significa que otros conflictos como el que acontece en Sudán y en otros países africanos no se encuentran en estado crítico, hay una indudable inestabilidad política presente en casi todas las regiones del planeta.
En México se cumple apenas un mes del enfrentamiento entre el ejército y la dirigencia de una organización criminal de grandes dimensiones, pero a pesar de que afortunadamente de momento la situación parece estar bajo control, el origen del problema está muy lejos de desaparecer.
Las personas en general valoran sobre todo la estabilidad, seguridad y orden de su entorno inmediato, un modo de vida que les permita desarrollarse profesionalmente y en el plano personal y familiar. De ahi deriva la preocupación de que cualquier conflicto armado pueda afectar irreversiblemente dicha estabilidad. Si observamos los acontecimientos históricos del pasado reciente a mediano plazo, quizá podamos comprender mejor la situación actual. Pero parece más urgente proyectar los hechos hacia el futuro para que como sociedad y gobierno no sigamos cometiendo los mismos errores que han resultado en la situación presente. Es una tarea muy complicada pero al menos habría que hacer el intento y de ser posible actuar cada uno en su esfera para contribuir a que el futuro sea mejor.
Lorenzo Rocha

 

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