La ciudad no se compone sólo de su arquitectura y sus espacios abiertos, existen elementos sociales que van mucho más lejos de lo que el diseño y la planificación pueden prever. Henri Lefebvre le llamaba "Lo urbano: la ciudad menos su arquitectura", todo aquello que se mueve y que moviliza a los habitantes de la ciudad, lo que se establece durante las contingencias que suceden constantemente entre las personas que la habitan.
El tejido urbano es sin duda un sistema complejo, que se percibe desde la propia similitud etimológica entre ambas palabras: tejido y complejo. Parece redundante, pero la raíz latina de la palabra complejo (complexus, participio pasado de complecti, enlazar) significa precisamente tejido.
El urbanista escocés Patrick Geddes (1854-1932) rompió con el paradigma de la planificación urbana, contradiciendo los principios de ésta y proponiendo sustituirla por operaciones de cirugía urbana. El urbanista, biólogo, sociólogo y filántropo tenía como máxima, la frase "Viviendo se aprende". Una de sus primeras incursiones en el estudio de la ciudad sucedió en 1880, cuando el alcalde de la ciudad de Edinburgo le pidió que elaborara un plan de recualificación del centro historico. Esto casualmente sucedió un año después de volver de México (viaje que realizó para tomar muestras de especímenes biológicos), en nuestro país sufrió ceguera temporal y su vista de debilitó de por vida. Sin embargo, esta crisis le ayudó a desarrollar una técnica de pensamiento basada en mapas mentales, que sintetizaba en diagramas que llamaba "Máquinas de pensamiento". Geddes provocó el mejoramiento de su ciudad, atrayendo a personas de distintos orígenes e intereses para reforzar el tejido social. Consiguió sus resultados con operaciones sencillas, la primera fue la conversión de una antigua torre en un "Observatorio social" (Camera Obscura), donde los habitantes podían observar desde lo alto el panorama completo de su barrio, sus problemas y las actividades que se realizaban en éste. La segunda operación fue la adaptación de varios inmuebles abandonados en el area de Lawnmarket para fundar una residencia de estudiantes, el University Hall, la cual se especializó en estudios sociales y urbanos.
Las lecciones de este gran pensador nos ayudan a visualizar las ciudades y las regiones más allá de sus morfologías físicas y espaciales. De este modo podemos pensar en la reconstrucción del tejido social, que en nuestro país se ha roto por tanta violencia. Una visión holística del fenómeno actual de depredación, nos obligaría a mirar no solo nuestros problemas inmediatos, sino las repercusiones que nuestras acciones y omisiones tienen en el país entero y en la región geográfica a la que pertenecemos.
Lorenzo Rocha
jueves, 27 de noviembre de 2014
jueves, 20 de noviembre de 2014
MANIFESTACIÓN
Vivimos tiempos en los que las movilizaciones sociales juegan un papel definitivo en muchos aspectos de la política y la sociedad. La calle es testigo irrefutable del clima social del país y es ahora cuando mayor sentido tiene reflexionar sobre el significado y el valor del espacio público. Sin duda la ocupación de las calles y plazas para protestas es la única herramienta política con la que cuenta el pueblo para exigir justicia. Esto lo hemos verificado en México durante las últimas semanas, pero no es un fenómeno exclusivo de nuestro contexto, también en Hong Kong la toma de las calles recientemente tuvo un fuerte impacto político.
Las manifestaciones son reacciones que se suscitan ante el hartazgo de los afectados por las crisis sociales, pero también son prácticas políticas habituales en las agendas de los grupos activistas. No hay que olvidar que el crimen que disparó la presente insurrección comenzó con la intención de los estudiantes normalistas de manifestarse en contra de la mujer del ex-alcalde de Iguala. Desde luego la represalia fue con creces desproporcionada a la supuesta ofensa y deberá ser castigado hasta el último responsable.
¿Porqué temen tanto las autoridades a las manifestaciones multitudinarias? Las razones seguramente son de diversa naturaleza y se verifican en distintos niveles y plazos. Provisionalmente podría decir que el principal temor del gobierno a las manifestaciones es su impacto mediático a nivel nacional y más alla de nuestras fronteras. Me parece que la visibilidad es la lógica misma que motiva a los manifestantes a salir a la calle. Probablemente también una razón de temor de las autoridades respecto a las movilizaciones sociales, es la pérdida de control sobre las situaciones de violencia que desgraciadamente conllevan algunas protestas.
En un estado totlitario las manifestaciones están prohibidas y la libre asociación está radicalmente limitada. Dichos regímenes reprimen cualquier tipo de expresión pública de descontento y ejercen control policial sobre cualquier posibilidad de insurrección que pueda desestabilizar al gobierno.
Afortunadamente vivimos en un país donde la represión no alcanza los niveles en los que se encontraba hace unas cuatro décadas. En México el derecho a manifestarse —que de ninguna manera justifica al vandalismo— es la principal herramienta de cambio social. Respeto plenamente a quien utiliza este derecho constitucional para exigir justicia de modo pacífico, pues refuerza el valor de los derechos civiles y representa a todos aquellos a quienes ha perjudicado la deficiente labor del Estado mexicano para cumplir su deber fundamental: garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.
Lorenzo Rocha
Las manifestaciones son reacciones que se suscitan ante el hartazgo de los afectados por las crisis sociales, pero también son prácticas políticas habituales en las agendas de los grupos activistas. No hay que olvidar que el crimen que disparó la presente insurrección comenzó con la intención de los estudiantes normalistas de manifestarse en contra de la mujer del ex-alcalde de Iguala. Desde luego la represalia fue con creces desproporcionada a la supuesta ofensa y deberá ser castigado hasta el último responsable.
¿Porqué temen tanto las autoridades a las manifestaciones multitudinarias? Las razones seguramente son de diversa naturaleza y se verifican en distintos niveles y plazos. Provisionalmente podría decir que el principal temor del gobierno a las manifestaciones es su impacto mediático a nivel nacional y más alla de nuestras fronteras. Me parece que la visibilidad es la lógica misma que motiva a los manifestantes a salir a la calle. Probablemente también una razón de temor de las autoridades respecto a las movilizaciones sociales, es la pérdida de control sobre las situaciones de violencia que desgraciadamente conllevan algunas protestas.
En un estado totlitario las manifestaciones están prohibidas y la libre asociación está radicalmente limitada. Dichos regímenes reprimen cualquier tipo de expresión pública de descontento y ejercen control policial sobre cualquier posibilidad de insurrección que pueda desestabilizar al gobierno.
Afortunadamente vivimos en un país donde la represión no alcanza los niveles en los que se encontraba hace unas cuatro décadas. En México el derecho a manifestarse —que de ninguna manera justifica al vandalismo— es la principal herramienta de cambio social. Respeto plenamente a quien utiliza este derecho constitucional para exigir justicia de modo pacífico, pues refuerza el valor de los derechos civiles y representa a todos aquellos a quienes ha perjudicado la deficiente labor del Estado mexicano para cumplir su deber fundamental: garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.
Lorenzo Rocha
jueves, 13 de noviembre de 2014
SISTEMA COMPLEJO
Las relaciones entre las causas y sus efectos se establecen directamente cuando el sistema que se analiza es simple, como los campos de fuerzas: a toda acción corresponde una reacción de igual magnitud y de sentido contrario. En cambio, cuando observamos a los sistemas complejos, es muy frecuente que una acción que se ejerce en un sistema determinado, repercuta en otro muy diferente que a simple vista no esta relacionado con el primero.
La ciudad contemporánea es sin duda un modelo complejo ejemplar, quienes la estudian y toman decisiones que la afectan, deben considerar sus aspectos multidisciplinarios, que involucran a la economía, la política, la sociología, la tecnología, el urbanismo, la arquitectura, la ecología y muchos más. La ciudad es una entidad cuyo comprtamiento global es más que la suma de sus operaciones particulares. Tal como lo describen los científicos de la UNAM Walter Ritter y Tahimí Pérez: "Usualmente se define al sistema complejo como una red de muchos componentes cuyos comportamientos agregados da lugar a estructuras en varias escalas y patrones de manifestación, cuya dinámica no es posible inferirla desde una descripción simplificada del sistema".
Por décadas los urbanistas se han estado preguntando cuál será el hecho historico que provoque la siguiente revolución urbana, dado que la última tuvo lugar en el Siglo XIX, paralelamente a la Revolución Industrial, suscitando la migración más grande en la historia de la humanidad, del campo a la ciudad.
Seguramente está pregunta motivó al equipo compuesto por el arquitecto José Castillo, el analista matemático Carlos Gershenson y la promotora cultural Gabriella Gómez-Mont, quienes recientemente recibieron en Berlín el premio Urban Future Initiative, que otorga la marca automotriz Audi. El equipo combina estudios sobre la movilidad en automóvil y los problemas de tráfico en la ciudad de México, con ingeniosos mecanismos de auto-organización en los cuales son los propios automovilistas, peatones y ciclistas, quienes aportan datos sobre las contingencias que observan en sus recorridos, a una aplicación informática que se consulta de manera remota y que ayuda a seleccionar la mejor ruta para evitar los embotellamientos.
Los autores de la propuesta —que será desarrollada con el financiamiento obtenido en el concurso— sostienen que la movilidad en la ciudad se debe oservar como un sistema vivo, que debe ser capaz de adaptarse, aprender, fortalecerse y auto-organizarse creativamente. Para ello, proponen que sus órganos sensoriales sean los mismos usuarios, quienes comuniquen datos al organismo entero para así propiciar una movimiento más fluido. El avance hasta ahora es la creación de la aplicación "Dona datos", desarrollada en colaboración con el Laboratorio para la ciudad de México.
Lorenzo Rocha
La ciudad contemporánea es sin duda un modelo complejo ejemplar, quienes la estudian y toman decisiones que la afectan, deben considerar sus aspectos multidisciplinarios, que involucran a la economía, la política, la sociología, la tecnología, el urbanismo, la arquitectura, la ecología y muchos más. La ciudad es una entidad cuyo comprtamiento global es más que la suma de sus operaciones particulares. Tal como lo describen los científicos de la UNAM Walter Ritter y Tahimí Pérez: "Usualmente se define al sistema complejo como una red de muchos componentes cuyos comportamientos agregados da lugar a estructuras en varias escalas y patrones de manifestación, cuya dinámica no es posible inferirla desde una descripción simplificada del sistema".
Por décadas los urbanistas se han estado preguntando cuál será el hecho historico que provoque la siguiente revolución urbana, dado que la última tuvo lugar en el Siglo XIX, paralelamente a la Revolución Industrial, suscitando la migración más grande en la historia de la humanidad, del campo a la ciudad.
Seguramente está pregunta motivó al equipo compuesto por el arquitecto José Castillo, el analista matemático Carlos Gershenson y la promotora cultural Gabriella Gómez-Mont, quienes recientemente recibieron en Berlín el premio Urban Future Initiative, que otorga la marca automotriz Audi. El equipo combina estudios sobre la movilidad en automóvil y los problemas de tráfico en la ciudad de México, con ingeniosos mecanismos de auto-organización en los cuales son los propios automovilistas, peatones y ciclistas, quienes aportan datos sobre las contingencias que observan en sus recorridos, a una aplicación informática que se consulta de manera remota y que ayuda a seleccionar la mejor ruta para evitar los embotellamientos.
Los autores de la propuesta —que será desarrollada con el financiamiento obtenido en el concurso— sostienen que la movilidad en la ciudad se debe oservar como un sistema vivo, que debe ser capaz de adaptarse, aprender, fortalecerse y auto-organizarse creativamente. Para ello, proponen que sus órganos sensoriales sean los mismos usuarios, quienes comuniquen datos al organismo entero para así propiciar una movimiento más fluido. El avance hasta ahora es la creación de la aplicación "Dona datos", desarrollada en colaboración con el Laboratorio para la ciudad de México.
Lorenzo Rocha
jueves, 6 de noviembre de 2014
DILEMA DE CONSERVACIÓN
Las leyes que protegen el patrimonio artístico inmueble en la ciudad de México deben revisarse y actualizarse, ya que su carácter es tan rígido y su aplicación es tan inconsistente, que resultan ineficientes en la protección de los bienes arquitectónicos que pretender salvar. Para comenzar, estas leyes solamente se aplican en los casos en que el propietario de un inmueble catalogado solicite una licencia de construcción. Los organismos que están encargados de vigilar su cumplimiento, solo en casos muy puntuales presentan denuncias de oficio ante daños a inmuebles legalmente protegidos. En segundo lugar, las sanciones, que van desde la aplicación de multas, clausura de las obras, hasta sanciones penales, rara vez se aplican y casi nunca se ha dado el caso en que el culpable de los daños, sea obligado a repararlos.
Todo ello resulta en que los barrios históricos de la ciudad, salvo algunas calles del primer cuadro, presenten un mal aspecto urbano, en el cual las construcciones patrimoniales son prescisamente las que presentan el peor estado de conservación. El problema fundmental radica en que las leyes de conservación obligan a mantener casi intacto al inmueble protegido, pero no incluyen ningun estímulo para que sus propietarios lo mantengan. Los inmuebles catalogadoas se dividen en cuatro nveles de protección, que van desde la posibilidad de demolición de toda la construcción salvo la fachada, hasta la prohibición de toda modificación que no implique la restauración del aspecto original de la obra. Para realizar cualquier trabajo de demolición, remodelación o ampliación en alguno de dichos inmuebles, se requiere del visto bueno del Instituto Nacional de Antroplogía e Historia, si el inmueble es anterior al Siglo XX, o bien del Instituto Nacional de Bellas Artes, si se trata de una obra construida desde 1900. El criterio general de evaluación de ambos organismos se basa en el grado de integración de las ampliaciones nuevas con los antecedentes historicos, lo cual es subjetivo y está a discreción de quien otorga el visto bueno.
A fin de cuentas, si una persona es propietaria de un inmueble catalogado, se encuentra en desventaja comercial, respecto a quien tiene uno que no lo esté, o bien posea un terreno baldío. Si esta persona desea vender su propiedad, está sujeta a que el comprador tenga la intención de restaurarla, o su proyecto conserve al menos la fachada del inmueble patrimonial, lo cual ha dado terribles resultados en los barrios donde la presión inmobiliaria ha suscitado la construcción de edificios de vivienda nuevos, que se edifican detrás de algún inmueble con valor historico.
Lorenzo Rocha
Todo ello resulta en que los barrios históricos de la ciudad, salvo algunas calles del primer cuadro, presenten un mal aspecto urbano, en el cual las construcciones patrimoniales son prescisamente las que presentan el peor estado de conservación. El problema fundmental radica en que las leyes de conservación obligan a mantener casi intacto al inmueble protegido, pero no incluyen ningun estímulo para que sus propietarios lo mantengan. Los inmuebles catalogadoas se dividen en cuatro nveles de protección, que van desde la posibilidad de demolición de toda la construcción salvo la fachada, hasta la prohibición de toda modificación que no implique la restauración del aspecto original de la obra. Para realizar cualquier trabajo de demolición, remodelación o ampliación en alguno de dichos inmuebles, se requiere del visto bueno del Instituto Nacional de Antroplogía e Historia, si el inmueble es anterior al Siglo XX, o bien del Instituto Nacional de Bellas Artes, si se trata de una obra construida desde 1900. El criterio general de evaluación de ambos organismos se basa en el grado de integración de las ampliaciones nuevas con los antecedentes historicos, lo cual es subjetivo y está a discreción de quien otorga el visto bueno.
A fin de cuentas, si una persona es propietaria de un inmueble catalogado, se encuentra en desventaja comercial, respecto a quien tiene uno que no lo esté, o bien posea un terreno baldío. Si esta persona desea vender su propiedad, está sujeta a que el comprador tenga la intención de restaurarla, o su proyecto conserve al menos la fachada del inmueble patrimonial, lo cual ha dado terribles resultados en los barrios donde la presión inmobiliaria ha suscitado la construcción de edificios de vivienda nuevos, que se edifican detrás de algún inmueble con valor historico.
Lorenzo Rocha
jueves, 30 de octubre de 2014
ESPACIO SIN LÍMITES
En los últimos diez años, he notado un desgaste gradual pero consistente respecto a la noción general que tenemos acerca del futuro. La confianza en que el futuro será mejor que el presente está a punto de agotarse, esa energía que impulsó a la sociedad moderna se está quedando sin combustible. Ahora se habla más de la "nostalgia por el futuro", que representa la decepción por las promesas que la tecnología y el orden socialista no fueron capaces de cumplir. Hace 100 años se justificaban las obras de los gobiernos, argumentando que los cambios se hacían por el bien de la siguiente generación, hoy sufrimos las consecuencias de dichos cambios, la generación que nos precedió nos dejó como herencia: la energía atómica, el petróleo, el automóvil, el suburbio, el neoliberalismo, el capitalismo, la democracia partidista, elementos que se ponen cada día más en cuestionamiento.Es muy difícil, además de inútil, ponernos seriamente a especular acerca del futuro, el presente es suficientemente complejo como para perder el tiempo soñando con lo que vendrá. La arquitecta y urbanista Diana Balmori, lo explica en términos llanos en una conversación con Marina Zurkow: "La nostalgia por el pasado y los sueños utópicos sobre el futuro nos impiden ver correctamente el presente". Sin embargo, es un lugar común en los simposios y discusiones actuales, preguntarse qué es lo que sigue y cuál es el futuro de la humanidad.
El urbanismo es uno de los campos del conocimiento que más fértil ha sido para la especulación futurista. Un ejemplo notable sin duda es el pabellón austriaco diseñado por Josef Hoffmann para la Exposición de Artes Decorativas e Industriales Modernas de París en 1925. Dentro del pabellón se encontraba una instalación expositiva teatral concebida como experiencia espacial, que Hoffmann encargó a su vez al arquitecto Frederick Kiesler (1890-1965). Kiesler construyó City in Space como una visión de una ciudad flotante del futuro, sin más límites que su extensión en el espacio virtual. Acerca de su concepto espacial, el arquitecto austriaco escribió: "La división entre el campo y la ciudad será abolida [...] La ciudad del futuro flotará libremente en el espacio [...] Liberación del suelo, abolición de los ejes estáticos [...] No existirán muros ni cimientos, solamente un sistema de extensiones (tensiones) en el espacio libre".
Sin embargo, la configuración actual de un mundo donde las fronteras físicas tienen menor importancia que las regiones estratégicas globales, conectadas virtualmente gracias a la tecnología informática, es una realidad que ningún futurista del siglo pasado fue capaz de imaginar.
Lorenzo Rocha
jueves, 23 de octubre de 2014
FOTOGRAFO PERIODISTA
Hace unos días nos enteramos del fallecimiento de un gran fotografo, el suizo René Burri (Zurich, 1933). Los noticieros y principales diarios, reportan el triste suceso y recuerdan al autor de célebres retratos, entre ellos el de Ernesto "Che" Guevara, fotografiado por Burri en 1963 con su emblemático habano, mirando al horizonte en Santiago de Cuba. Otros personajes retratados por Burri son Alberto Giacometti, Le Corbusier, Luis Barragán, Maria Callas y por supuesto Pablo Picasso. Como miembro de la agencia Magnum, Burri cubrió infinidad de acontecimientos políticos por todo el orbe y sus imágenes se publicaron en los principales diarios y revistas de todo el mundo, Sus fotografías aparecieron en las portadas de Life, Paris Match y Stern, por mencionar solo algunas. Burri ftrabajó en Brasil, México, Francia, Estados Unidos, China, Cuba, Pakistán, Corea, Alemania, Argentina, Líbano, Irán, Japón, Kuwait, e infinidad de sitios más. Al respecto de sus viajes, comentaba: "La cámara ha sido siempre mi varita mágica, me ha dado el acceso ilimitado a los lugares donde puedo comenzar nuevas experimentaciones".
A pesar de que él mismo no se consideraba especialista en fotografiar arquitectura, René Burri, hizo retratos importantes de Walter Gropius, Le Corbusier, Tadao Ando y Luis Barragán y también fotografió sus obras. En los años sesenta, el editor John Ansley de la revista del periódico inglés Daily Telegraph, encargó a Burri fotografiar casas modernas por todo el mundo. Al llegar a la ciudad de México, el fotógrafo recuerda: "Cuando el taxi me dejó frente a la casa de Barragán, pensé que estaba en el lugar equivocado, todas las puertas eran iguales [...] una vez que entré en la casa y el jardín, fue una experiencia mágica. Me recordó al jardín encantado descrito por H.G. Wells en su cuento 'La puerta en el muro'". Barragán y Burri mantuvieron una gran amistad durante los siguientes 20 años. Los retratos de Barragán tomados por Burri en la primera ocasión, continúan siendo utilizados hasta la fecha, ya que la captación psicológica del arquitecto pocas veces fue superada. También algunas fotografías de su obra, como el patio de la Cuadra San Cristobal, contribuyeron a la difusión del trabajo de Barragán, que fue proyectado con un énfasis visual incomparable con ningún otro modernista mexicano de la época.
La fotografía de Burri pertenece al género del fotoperiodismo, es sin duda uno de sus máximos exponentes. Cuando fotografió arquitectura, se nota que en ningún momento pretendió que sus imágenes sustituyeran a la experiencia física de las obras, sus fotografías son contribuciones visuales a la percepción del espacio, que se sirven de éste para crear una forma distinta de belleza visual.
Lorenzo Rocha
A pesar de que él mismo no se consideraba especialista en fotografiar arquitectura, René Burri, hizo retratos importantes de Walter Gropius, Le Corbusier, Tadao Ando y Luis Barragán y también fotografió sus obras. En los años sesenta, el editor John Ansley de la revista del periódico inglés Daily Telegraph, encargó a Burri fotografiar casas modernas por todo el mundo. Al llegar a la ciudad de México, el fotógrafo recuerda: "Cuando el taxi me dejó frente a la casa de Barragán, pensé que estaba en el lugar equivocado, todas las puertas eran iguales [...] una vez que entré en la casa y el jardín, fue una experiencia mágica. Me recordó al jardín encantado descrito por H.G. Wells en su cuento 'La puerta en el muro'". Barragán y Burri mantuvieron una gran amistad durante los siguientes 20 años. Los retratos de Barragán tomados por Burri en la primera ocasión, continúan siendo utilizados hasta la fecha, ya que la captación psicológica del arquitecto pocas veces fue superada. También algunas fotografías de su obra, como el patio de la Cuadra San Cristobal, contribuyeron a la difusión del trabajo de Barragán, que fue proyectado con un énfasis visual incomparable con ningún otro modernista mexicano de la época.
La fotografía de Burri pertenece al género del fotoperiodismo, es sin duda uno de sus máximos exponentes. Cuando fotografió arquitectura, se nota que en ningún momento pretendió que sus imágenes sustituyeran a la experiencia física de las obras, sus fotografías son contribuciones visuales a la percepción del espacio, que se sirven de éste para crear una forma distinta de belleza visual.
Lorenzo Rocha
jueves, 16 de octubre de 2014
ESTUDIOS DE ARQUITECTURA
Si hacemos una revisión a nivel superficial de algunos estudios importantes de arquitectos contemporáneos, nos daremos cuenta que la calidad de sus proyectos no depende del tamaño de sus oficinas. Hay estudios que tienen la dimensión de corporaciones multinacionales de profesionistas, con expertos y consultores en todos los campos de la ingeniería, además de los arquitectos y sus socios. Entre ellos destacan SOM (Skidmore, Owings y Merrill), firma estadunidense que emplea a más de mil personas y tiene oficinas en todos los continentes. Sin duda destaca Foster & Partners con varios cientos de empleados repartidos entre su sede de Londres y sus filiales en todo el mundo. También OMA (Office for Metropolitan Architecture), la oficina de Rem Koolhaas cuya sede central está en Rotterdam, cuenta con sedes en cinco ciudades más: Nueva York, Pekín, Hong Kong y Doha. La oficina de Jean Nouvel en París se compone de 120 personas y ha instalado sedes alternas fuera de Francia, en los lugares donde ha llevado a cabo proyectos, como en Madrid y Nueva York.
Por otra parte, muchos estudios de arquitectura no han crecido mucho, a pesar de que las obras que han producido son de importancia similar a los anteriormente mencionados. Tal es el caso de Peter Zumthor, Alvaro Siza, Tadao Ando, Paulo Mendes da Rocha, Glen Murcutt, Kazuyo Sejima y otros más, quienes han recibido el Premio Pritzker, (la distinción internacional más importante para un arquitecto). Sin embargo, por circunstancias que desconozco, o quizá por elección propia, mantienen sus oficinas en una dimensión reducida. ¿Será que estos últimos arquitectos prefieren seguir de cerca el desarrollo de cada uno de sus proyectos? ¿La dimensión de una oficina se refleja directamente en los proyectos que elabora?
Sería demasiado aventurado decir que existe una relación entre la calidad de las obras y el numero de personas que trabaja en ellas, o el modo de organización que cada oficina utiliza. Intuyo que el crecimiento de un estudio de arquitectura responde más a decisiones de índole financiero, que por una decisión directa de su socio principal. Los estudios de arquitectura que han crecido exponencialmente, lo han hecho porque se han convertido en marcas registradas, que tienen un valor simbólico para sus clientes potenciales. También es probable que muchos de estos se hayan fusionado con sus provedores de servicios de ingeniería y ofrezcan soluciones integrales a quienes los contratan, desde estudios preliminares hasta el desarrollo ejecutivo del proyecto hasta su último detalle, además de la gerencia del proyecto. Me parece que la visión del arquitecto como hombre del Renacimiento, como experto en todo, está despareciendo gradualmente.
Lorenzo Rocha
Por otra parte, muchos estudios de arquitectura no han crecido mucho, a pesar de que las obras que han producido son de importancia similar a los anteriormente mencionados. Tal es el caso de Peter Zumthor, Alvaro Siza, Tadao Ando, Paulo Mendes da Rocha, Glen Murcutt, Kazuyo Sejima y otros más, quienes han recibido el Premio Pritzker, (la distinción internacional más importante para un arquitecto). Sin embargo, por circunstancias que desconozco, o quizá por elección propia, mantienen sus oficinas en una dimensión reducida. ¿Será que estos últimos arquitectos prefieren seguir de cerca el desarrollo de cada uno de sus proyectos? ¿La dimensión de una oficina se refleja directamente en los proyectos que elabora?
Sería demasiado aventurado decir que existe una relación entre la calidad de las obras y el numero de personas que trabaja en ellas, o el modo de organización que cada oficina utiliza. Intuyo que el crecimiento de un estudio de arquitectura responde más a decisiones de índole financiero, que por una decisión directa de su socio principal. Los estudios de arquitectura que han crecido exponencialmente, lo han hecho porque se han convertido en marcas registradas, que tienen un valor simbólico para sus clientes potenciales. También es probable que muchos de estos se hayan fusionado con sus provedores de servicios de ingeniería y ofrezcan soluciones integrales a quienes los contratan, desde estudios preliminares hasta el desarrollo ejecutivo del proyecto hasta su último detalle, además de la gerencia del proyecto. Me parece que la visión del arquitecto como hombre del Renacimiento, como experto en todo, está despareciendo gradualmente.
Lorenzo Rocha
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