jueves, 25 de febrero de 2021

ENSAMBLAJE SOCIAL

El sociólogo francés Bruno Latour, escribió en 2005 “Reensamblar lo social”, un libro que replantea el campo del estudio social, “la mejor definición de la sociología es que se trata de la disciplina en la que los participantes explícitamente se ocupan de reensamblar lo colectivo”.

La Teoría del Actor-Red se fundamenta en una visión de lo social más allá de lo exclusivamente humano, en la cual las máquinas también actúan sobre el campo social. Una de sus aportaciones más importantes es un replanteamiento de la ecología, como un concepto que trasciende a la naturaleza. Dentro de dicha teoría los actores o “actantes” sobre cualquier red social, trabajan de modo distribuido, lo que provoca que la fuerza que cualquiera de ellos ejerce sobre el sistema, afecta a todos los demás por igual. 
Esta teoría contrasta con las concepciones centralizadas e incluso descentralizadas del cartesianismo. Constituye la herramienta más útil para el análisis y la planificación urbana, ya que en las ciudades, cualquier actuación, por pequeña o remota que parezca, afecta necesariamente a todas las demás. Por ejemplo, la construcción de un solo edificio localizado en un terreno con infraestructura y servicios suficientes y con vialidades fluidas, puede tener un impacto urbano insospechado, por ejemplo si se trata de una fuente de empleo para personas que habitan en zonas alejadas, que requieren transportarse diariamente hacia él. El impacto urbano de un rascacielos, como los que se construyen en el Paseo de la Reforma, donde trabajan alrededor de 10 mil personas, trasciende por mucho a su entorno inmediato. El efecto contrario también sucede, cuando como ahora se opta por el tele-trabajo, ya que algunos servicios ya instalados como el transporte y los servicios como la comida para estos empleados, se ven interrumpidos dejando desempleados a sus prestadores. Los arquitectos debemos ser capaces de tomar esto en consideración antes de plantear nuevos proyectos que sigan contribuyendo a centralizar los núcleos habitados.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 18 de febrero de 2021

GESTIÓN URBANA

El concepto urbanístico de “Super-manzana” deriva del diseño de sistemas viales giratorios, inventados por el ingeniero alemán Herman Herrey en el Siglo XIX. En México fueron utilizadas en numerosas ocasiones por urbanistas como Domingo García Ramos, José Luis Cuevas y Carlos Lazo.

En México nos quejamos, con razón, de la falta de concursos que sustenten decisiones urbanísticas y de obra pública. En parte lo escasamente democrático de nuestra gestión del espacio urbano es la carencia de planificación adecuada. La capital del país y sus principales ciudades como Guadalajara, Puebla y Monterrey, crecieron exponencialmente durante la segunda mitad del Siglo XX, debido al desarrollo inmobiliario de iniciativa privada, no por un acto estatal de planeación.
La fórmula del crecimiento urbano nacional se explica de modo sencillo: la población comenzó a migrar masivamente del campo a la ciudad debido principalmente a la industrialización, los terratenientes de las inmediaciones de las ciudades comenzaron a urbanizar sus terrenos para ofrecer casas a los nuevos pobladores, el Estado apoyó a las compañías privadas con infraestructura, vías de comunicación y medios de transporte público, quienes no pudieron conseguir casa, se asentaron irregularmente y así nacieron nuestras metrópolis.
Quizá por esta razón, hoy en día, cuando el gobierno inicia algún proyecto de equipamiento importante a nivel metropolitano, con frecuencia recurre a los métodos y medios económicos de la iniciativa privada, los cuales suelen ser discrecionales y por definición anti-democráticos. 
Huelga decir que en nuestro pais es muy poco frecuente ver algún plan maestro coherente y sustentado por los estudios e ingenierías necesarias, tanto gubernamental, como por parte de los promotores privados. Quizá por sus sistemas viales sin intersecciones de tráfico, los desarrollos modernos que fueron mejor planteados durante el Siglo XX hayan sido la Ciudad Universitaria, Ciudad Satélite y Cancún, curiosamente en los tres casos se trata de un tipo de plan de “Super-manzana”, en el que se segrega el tráfico vehicular del peatonal.
Lorenzo Rocha

 

jueves, 11 de febrero de 2021

URBANISMO CIENTÍFICO

Zygmunt Bauman escribió en “Vida líquida”: “Tanto el pueblo como la ciudad son escenarios de operaciones de fuerzas que están mucho más allá del alcance del uno y de la otra y de los procesos que estas fuerzas ponen en marcha y que nadie —ni los habitantes de las zonas rurales y urbanas afectadas, ni tampoco los propios iniciadores— pueden comprender y aún menos controlar.”

El pensamiento de Zygmunt Bauman sobre la modernidad líquida es un enfoque sociológico complejo sobre los comportamientos sociales contemporáneos. Es difícil estar en desacuerdo con él, pero ciertamente el uso del método científico dentro de los análisis de los entornos urbanos puede reducir significativamente la incertidumbre respecto a los procesos de planificación urbana.
Para aplicar existosamente el método científico al estudio de un barrio o ciudad es indispensable la elaboración de hipótesis, protocolos y parámetros de medición, para estudiar fenómenos como movilidad, demanda de vivienda y otros fenómenos urbanos. De este modo, es posible evaluar a priori, los efectos de una actuación urbanística como la ampliación de una vía vehicular, la peatonalización de un área determinada o la redensificación de una zona en particular, para ayudar a la administración a tomar las decisiones más adecuadas para el bienestar de la ciudadanía. 
El arquitecto Ángel Mercado, profesor e investigador de la UNAM y UAM-X, quien falleció recientemente, realizó estudios científicos que incorporaron variables complejas al estudio de las tecnologías aplicadas a la vivienda popular y en general a desarrollo inmobiliario. El uso de técnicas de estudio de las ciencias sociales como la economía, le permitió investigar a fondo temas como el desarrollo económico, urbano y patrimonial del Centro histórico de la ciudad de México. En una entrevista con el arquitecto Jorge Olivares, publicada en 1998 en la revista Enlace, ambos hablaban de la aplicación de las ciencias sociales al estudio urbano en comparación con otra manera “más libre (...) menos atada a las ideologías”, que se ha utilizado más en México y “podría llamársele política idealista-utópica”.

Lorenzo Rocha 

jueves, 4 de febrero de 2021

DESCENTRALIZACIÓN

El filósofo canadiense Marshall Mc Luhan (1911-1980), es autor de la célebre frase “El medio es el mensaje”. Su obra se ha interpretado de distintas maneras, principalmente en cuanto a la subordinación del contenido de la información a su formato de transmisión.

La globalización y la digitalización de las tecnologías de comunicación, indudablemente han revolucionado nuestra vida diaria. Pero, ¿son positivas todas sus aportaciones? Aunque lo que leemos en la pantalla son palabras y estas forman discursos, por su velocidad las recibimos con sesgos cognitivos importantes en comparación a lo que escuchamos en la radio o leemos en un diario impreso.
La mayor aportación que la llamada “Era de la información” ha tenido en nuestra vida cotidiana, es conocer y estar en contacto con personas y situaciones, con las que sería imposible estarlo de manera presencial. 
La inmensa cantidad de información audiovisual que consultamos diariamente, permite que muchas personas e instituciones se puedan localizar fuera de las grandes ciudades y aún así poder participar en dinámicas relacionadas con el conocimiento, sin centralizarse en las metrópolis. Podríamos decir que el internet es un fenómeno urbanístico, ya que con el tiempo, si se administra correctamente, podría mitigar el crecimiento desmedido de las concentraciones de población a nivel mundial.
Las personas menores de 20 años de edad no se cuestionan estas transformaciones, han tenido acceso a los dispositivos electrónicos casi desde que nacieron. Los mayores aún encontramos desventajas y “peligros” en el uso excesivo de dichos aparatos, si bien todos estamos conscientes de que muchas redes sociales han sido utilizadas efectivamente para la manipulación de la consciencia y la incitación a la violencia. Esto es algo que definitivamente habría que regular más estrictamente para que no se repita en el futuro. Pero la vida frente a las pantallas, no es una cuestión solamente debida a la pandemia actual, es nuestra (¿nueva?) realidad.
Lorenzo Rocha

 

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