
Actualmente se presenta una exposición interesante en el Museo Guggenheim de Bilbao, la cual lleva como titulo: “Arquitectura habitada.” La muestra se compone de obras que forman parte de los fondos del propio museo, entre las que destacan las esculturas de Liam Gillick, Doris Salcedo y Cristina Iglesias. La descripción del concepto fundamental de la muestra menciona al espacio y al tiempo como dos factores básicos para la comprensión de la poética arquitectónica: "Habitamos el espacio presente en función de nuestro pasado, al tiempo que creamos nuestro pasado partiendo de nuestro presente. Todos los edificios tienen su historia, [...] siempre es una historia de la transitoriedad, de lo vivido, o de lo escenificado."
Los arquitectos encuentran muy difícil la tarea de expresar los valores de su arquitectura dentro de las salas de exposición, ya que se trata de una forma de arte eminentemente experiencial. En cambio, es muy útil e interesante observar el modo como los artistas contemporáneos utilizan con soltura los elementos arquitectónicos comunes, como el mobiliario de una cocina en el caso de Gillick, o la manera como Doris Salcedo ha ensamblado muebles antiguos combinados con colados de concreto, para dar origen a una pieza escultórica de altísimo contenido poético.
En una exposición de esta naturaleza, es importante tomar en consideración todos sus elementos, empezando por el titulo, que contiene un cuestionamiento tácito a la cualidad utópica de la arquitectura moderna. Actualmente es demasiado frecuente visitar obras que parecen haber sido construidas para no ser jamás habitadas.
Lorenzo Rocha